En pruebas. Estamos cocinando nuestro algoritmo

Vosotros, pandilla de liberales fascistas: sobre afinidades político-libidinosas

fascistas y liberalesSi el liberalismo contiene algunos de los gérmenes del fascismo, también encierra el potencial revolucionario mismo del que depende cualquier proyecto emancipador. La cuestión ‒el problema‒ es que el liberalismo no es el Otro eterno del fascismo. El fascismo es, más bien, en un sentido que Naomi Klein comprendería, el alter ego del liberalismo.